3/30/2010

EL ROBO DEL SIGLO

Pobre de ti, Félix Jesús Luciano Cuenca, que ejecutaste el robo de dos millones de soles de un camión de la empresa Hermes. Pobre de ti. Ahora serás la víctima de un sistema penitenciario que castiga severamente a quienes osan atentar contra los poderosos. Tu acción es condenable, porque robar es un delito y una inmoralidad, pero yo sí siento pena por ti y por tu familia.
Siento pena por ti porque el dinero era de los bancos y Bertolt Brecht se preguntaba, ¿quién es más ladrón, el que asalta el banco o el que lo funda? Sí, era el dinero de esos bancos que prestan dinero a los pobres, cobran los intereses que les da la gana y si no pagas te arrebatan tus bienes. Son los bancos que reciben dinero y pagan míseros intereses.
Siento pena por ti y no por la empresa a la que le robaste el dinero, porque ella no perdía nada, pues ese dinero estaba asegurado. En cambio tu vida no estaba asegurada y si alguna bala se cruzaba en tu camino, mala suerte, con una propina a tu familia y una corona de flores era suficiente. Ese dinero estaba asegurado, la felicidad de tu familia, no.
Siento pena por ti, porque seguro los millonarios están presionando para que te den 20 años de cárcel, porque en el Perú, si un pobre roba se va a Lurigancho por muchos años, si un rico roba no le pasa nada o se va cumplir condena en su casa, y si el escándalo es mayúsculo se le envía a una cárcel dorada donde pasa unos añitos y luego sale a disfrutar de sus millones.
Siento pena por ti, porque no eres Fujimori, ni Montesinos, ni Rómulo León Alegría, ni otro politiquero de turno, para que la justicie te premie por robar millones. No eres un mafioso empresario de televisión para que el Presidente te indulte y te perdone el pago millonario por reparación civil. Tampoco eres de esos Alcaldes ladrones a los que nunca les pasa nada.
Siento pena por ti porque seguro por tu mente pasó la idea de que nunca ibas a tener ese dinero en tus manos y que tu familia jamás iba a tener las comodidades de los millonarios. Seguro estabas cansado de que la empresa Hermes te siga debiendo tu mísero sueldo.
Ya se recuperó el dinero, pero eso no es suficiente para aplacar la ira de los poderosos. Es importante el escarmiento que advierta que con ellos no se puede chocar. Seguramente la señora que dio aviso sobre el dinero también hubiera deseado que ese dinero fuera suyo para mitigar su miseria, pero más pesó el miedo a la justicia peruana que primero apresa y luego investiga.
Seguro ya te habrás enterado cómo ha demorado tanto el conteo del dinero recuperado. Mientras los policías, fiscales y empleados contaban los millones, en el Perú, tres niños morían de hambre, muchos morían por falta de dinero para medicinas, miles de padres tomaban la determinación de no enviar a sus hijos al colegio porque no tienen ni para comer. Félix Jesús, te llegó tu hora. Vas a estar muchos años en la sombra. Vas a pagar muy caro tu osadía. Pero recuerda que ladrón que roba a ladrón tiene cien años de perdón.
.
Diario CORREO. Columna “ESTA BOCA ES MÍA”. (Trujillo, 28/03/10)

3/23/2010

¿PLAN LECTOR? ¿QUÉ ES ESO?

En el colmo de la incompetencia, ciertos directores y docentes ni siquiera saben de qué se trata el Plan Lector. Aunque usted no lo crea, hace poco me crucé con uno de estos ejemplares. Ignoran que en nuestro país, la mayoría de niños y jóvenes leen poco y lo poco que leen no lo entienden; que las pruebas nacionales e internacionales han demostrado los bajos niveles de comprensión lectora y que esto ha llevado a que el Ministerio de Educación implemente un conjunto de estrategias dirigidas a movilizar a la sociedad, particularmente a la escuela, en una campaña por la lectura. Estas estrategias es lo que llamamos Plan Lector que, según el mismo Ministerio, busca “fomentar, incitar y promover en los niños y niñas el apego por los libros, el gusto por la lectura, a partir de situaciones creativas, lúdicas y placenteras, que despiertan el interés, la inventiva y la sensibilidad”.
Tengo la impresión de que el Plan Lector ha dado más resultados positivos que negativos. No se podría determinar a nivel macro porque no se ha realizado una evaluación integral del mismo.
Pero hay una situación más grave: otras instituciones educativas (generalmente particulares) se niegan a ejecutarlo porque no saben como hacerlo o porque les genera una hora más dentro de su presupuesto. Estos defensores de la mediocridad les están haciendo un tremendo daño a los niños y jóvenes, y lo peor es que los padres son cómplices de esta barbaridad y se alegran porque ya no comprarán libros, no dándose cuenta que están criando autómatas en vez de hijos felices.
Uno de los pretextos más trillados es que los padres no tienen dinero. Preguntémosle a la Backus cuántas cajas de cervezas se consume semanalmente. Pero esa no es una razón de peso. Si los padres realmente no tienen dinero para comprar libros hay otras estrategias que se pueden llevar a la práctica. Los docentes tenemos mucha creatividad para ello. Para organizar un sistema de lectura se requiere de una planificación seria donde no sólo se lea doce libros al año (estudiantes y docentes, dice la norma), sino que exista un ambiente adecuado para promover la lectura y donde se involucre a la comunidad y a las familias; sobre todo que se les explique a éstas cuál es su función, los objetivos que se quieren alcanzar y animarlos a desplegar todo su esfuerzo para mejorar el nivel de lectura de nuestros estudiantes y de la propia comunidad. Es decir, los docentes y padres de familia deben organizar estrategias conjuntas para que los niños y jóvenes encuentren placer en la lectura.
Por otra parte, el Ministerio de Educación debe supervisar, sí señores, ¡supervisar! el cumplimiento de esta política de Estado. De lo contrario continuaremos por la senda de los papeles muertos y políticas de Estado decorativas. Y lo que es peor, seguiremos siendo un país de irreflexivos y sumisos sobrevivientes.
.
Diario CORREO. Columna “ESTA BOCA ES MÍA”. (Trujillo, 20/03/10)

3/12/2010

PERIODISTAS AL ATAQUE

Cierto día, en la presentación de un libro, un trajinado periodista soltó la frase “algunos periodistas ganan más por lo que no publican que por lo que publican”. Los imberbes periodistas que por ahí merodeaban, inmediatamente (con disimulo) sacaron lápiz y libretita de apuntes para registrar la frase, mientras exteriorizaban aprobatorios movimientos de cabeza. Estos muchachos recién abrían los ojuelos ante tan inmaculada verdad. Seguramente en la universidad habían aprendido a mirar al periodismo como la más sacrificada de las profesiones, donde se requiere entereza moral y fortaleza espiritual. Que lejos estaban aquellos muchachos de saber que la universidad de la vida te enseña las cosas al revés y que hay que ser verdadero periodista para no sucumbir ante las presiones del dueño del medio en el que se trabaja, ante las dádivas y amenazas del poder político y ante el suculento “chancón de mano”.
Decimos esto porque, como parte del festín electoral que se avecina, ya están frotándose las manos los “periodistas” y “comunicadores sociales” que suelen pescar a río revuelto y llenarse los bolsillos con franeleras opiniones políticas. Empiezan a inundar el dial y el papel hombres que, basándose en la “libertad de opinión y expresión”, sustentan sus ideas de acuerdo al grosor de los billetes provenientes de generosos líderes, quienes limpian o elevan su imagen a costa de prestos chupamedias.
Los hay de todos los colores y sabores. Hay quienes suelen pasar por serios y entrevistan (“en el ejercicio del trabajo periodístico”) a su candidato benefactor; la entrevista resulta una reverenda pasada de mano y limpieza de imagen, por si éste tuviera un oscuro pasado. Hay otros que cobran por liquidar al opositor del candidato de preferencia; para ello utilizan una retahíla de injurias y embustes. Hay otros que empiezan a criticar ácidamente a un candidato con la esperanza de que llegue el soborno para “parar la mano”; cuando éste llega la crítica ácida se convierte en mimosa perorata que linda con la ridiculez. Hay otros que en vez de elevar la cultura política del pueblo, orientan la presentación de un candidato a nimiedades como preguntarles por su cantante favorito, por la edad de su “bella” esposa o “apuesto esposo”, la presentación de la hijita recién nacida, la exaltación de “su amor por el trabajo”, “su piadoso corazón”, “su niñez pobre” y hasta su jale con el sexo opuesto.
A todos estos falsos periodistas, hijos de la vergüenza, les recomiendo leer “Los cínicos no sirven para este oficio”, del maestro del periodismo Ryszard Kapuscinski. Yo creo que con esto sacudirán su grosero y escabroso espíritu y, en algo, nos librarán de esta plaga que cada día avanza a pasos agigantados.
.
Diario CORREO. Columna “ESTA BOCA ES MÍA”. (Trujillo, 10/03/10)

3/09/2010

LA BRIGADA HENRY REEVE

Llevando como equipajes sus mochilas repletas de solidaridad y amor, la brigada médica cubana Henry Reeve, partió hacia Chile, para prestar ayuda internacionalista en las áreas afectadas por el sismo y tsunami que en los últimos días afectaron vastas áreas de esta hermana nación. “Este es el Moncada, el Granma, el Girón de ustedes, quienes gozan de la confianza de Fidel, de Raúl y de 11 millones de cubanos”, declaró el ministro de Salud Pública José Ramón Balaguer Cabrera, en el Aeropuerto Internacional José Martí, tras despedirlos y entregarle la Enseña Nacional al doctor Juan Carlos Andux, jefe del grupo médico internacionalista.
Con todo el humanismo que le ha inculcado el digno pueblo de Cuba, uno de los médicos de la misión declaró: “Mostraremos nuestro espíritu de humanismo, solidario e internacionalista, como nos ha enseñado nuestro comandante en Jefe, Fidel Castro, con la premisa de que ‘un mundo mejor es posible’ y debemos contribuir a construirlo”.
27 destacados profesionales de la salud integran este colectivo, que lleva consigo su avituallamiento como tiendas de campaña, instrumental, equipos, medicamentos y su propia comida, todo lo cual viajó en dos aeronaves cubanas. La brigada cuenta con médicos de diferentes especialidades, entre ellas, medicina general integral, terapia intensiva, cirugía, ortopedia, medicina interna y anestesia. Además viajan enfermeros intensivistas, instrumentistas y circulantes, técnicos de rayos x, de farmacia, electromedicina y banco de sangre.
La brigada Henry Reeve es la misma que estuvo en muchos sitios del mundo como Afganistán, la misma que llevó su solidaridad a Ica, la misma que está en Haití. El pueblo cubano nos enseña que donde haya un ser humano, con su dolor a cuestas, ahí estará la solidaridad de los pueblos dignos. Esa es la diferencia con aquellos insensibles gorilas de la derecha mundial que llevan su ayuda “humanitaria” para invadir los países afectados. Esa es la diferencia entre un país socialista y un capitalista. Esa es la diferencia con los lacayos del capitalismo salvaje, como el presidente del Perú, que ofrece 10 millones de dólares para reconstruir colegios en Haití y lleva ayuda humanitaria a Chile cuando los hermanos de Pisco siguen abandonados a su suerte, con sus vidas destruidas y sus sueños derrotados; cuando los hermanos del sur siguen viviendo a la intemperie; cuando muchos niños peruanos estudian en escuelas de cartón. ¿Es legítima nuestra solidaridad con Haití y Chile? Sí, mil veces sí. Pero también debe llegar la solidaridad a los que sufren en casa.
Sé que muchos lectores recién se enteran de este contingente solidario. Y es que el Imperio, que controla la mayor parte de medios de comunicación, calla en todos los idiomas el ejemplo de un país pobre, golpeado, bloqueado, calumniado y digno. Nuestro país no es la excepción. ¿Algún programa le dedicó un homenaje a aquellos hermanos cubanos que estuvieron en Ica? Sé que ellos no lo necesitan, pero desde estas líneas nuestro abrazo a estos hermanos que nos señalan el camino: construir un mundo sin tristezas.
.
Diario CORREO. Columna “ESTA BOCA ES MÍA”. (Trujillo, 03/03/10)

2/07/2010

LOS "MAESTROS TAXI"

Aún existe la idea que el maestro de colegio privado está en mejor situación económica que los de colegio nacional. Esto era antes. Ahora la situación es al revés.
Si un maestro de colegio privado está en mejor situación es porque, o trabaja en un colegio que realmente le paga lo que vale o ejerce la ajetreada tarea de maestro-taxi, como le llaman en Colombia o Argentina a aquel maestro que sale corriendo de un colegio para ir a otro que le permita juntar una remuneración digna. Se da el caso de profesores que trabajan hasta en cuatro colegios para “vivir” dignamente.
Esto nos lleva a la conclusión que los maestros de colegios privados (salvo escasas excepciones) son mal pagados, con el plus de tener el trabajo más inseguro del mundo, pues dependen de la suprema voluntad de los directores y promotores de estos colegios.
Pruebas al canto: los docentes de colegios nacionales ganan, como mínimo, entre 1020 y 1100 soles. Los docentes de colegios privados ganan muchísimo menos por las mismas 24 horas que se trabaja en colegios nacionales (secundaria). La mayoría de colegios privados (incluso algunos de “prestigio”) pagan entre 8 y 10 soles la hora. (Hay otros colegios “de mala muerte” que pagan menos que eso). En el caso de los colegios que pagan 8 soles la hora, por 24 horas remuneran 768 soles. De esa cantidad descuentan lo que manda la ley y queda una bicoca, una miseria. Los colegios que pagan 10 soles la hora, pagan 960 soles por 24 horas, con los descuentos de ley se recorta. Es decir, ni con estas cantidades que pagan la mayoría de colegios privados de Trujillo, alcanzan a pagar lo que gana un colegio nacional. ¿Ustedes creen que con estas miserias los docentes de esos colegios van a tener la competitividad que se requiere en colegios donde los padres pagan pensiones exorbitantes para que sus hijos tengan profesores de calidad?
Lo ideal sería que estos profesores trabajen en un solo colegio que les pague bien. Esto tendrá consecuencias revolucionarias para la educación. ¿Por qué? Porque el profesor sólo se dedicará a un solo colegio, en un solo turno. Tendrá tiempo suficiente para preparar mejor sus clases, hacerlas más innovadoras. Tendrá tiempo para leer, estudiar, autocapacitarse. De paso tendrá el dinero suficiente para comprar libros, matricularse en cursos de actualización. Y lo que es más importante: vivirá con dignidad, sin el estrés de andar pensando que su sueldo no le alcanza para nada.
Este es un tema que debe resolverse. Las autoridades deben garantizar los mínimos derechos laborales de este importante sector de trabajadores. Los docentes deben organizarse y los padres, exigir buen trato a los formadores de sus hijos.

Diario CORREO. Columna “ESTA BOCA ES MÍA”. (Trujillo, 24/02/10)

HAROLD Y LA REVISTA

Estaba tomando unas cervezas con mi gran amigo Ricardo Ayllón, en la IV Feria del Libro de Trujillo, cuando lo vi llegar junto a un enigmático, divertido y pelucón personaje. A leguas se notaban sus signos de amistosa resaca. Vinieron las presentaciones del caso y por fin pude conocer y estrechar la mano de este buen amigo a quien había conocido sin conocerlo, sólo leyendo su buena poesía. Me refiero al incomparable, al único, al superbacán, al viejo con alma de niño, Harol Alva Viale, que tiene la particularidad de ser bueno, por el simple hecho de ser piurano. El enigmático personaje que lo acompañaba (me enteré después) era su amigo, compañero de tours nocturnos y paño de lágrimas, Willy del Pozo, más conocido en el mundillo editorial-bohemio como “Zorro Huamanguino”. Lo curioso fue que en los días que quedaban de Feria nos dedicamos a charlar, bromear, refrescar la garganta como si nos conociéramos de toda la vida. Ya cuando se regresaban a Lima, en un acto de suprema y arriesgada confianza, Willy decidió dejarme más de tres mil libros de su sello editorial. “Los dejamos en buenas manos, manos piuranas, después arreglamos”, fueron las palabras de Harold.
Harold es de esos amigos a los que siempre andamos buscando para conversar, trabajar, hacer proyectos, soñar y, por supuesto, tomarse unas cervezas mirando el horizonte. Y es que desde que nos conocimos hemos empezado a caminar juntos por esta estrecha vía que significa hacer lectores en nuestro Perú. Desde aquella feria empezamos a cultivar una amistad que nos ha llevado a ser parte del prestigioso sello Altazor; a volver (después de muchos años él) a nuestra cálida tierra piurana, con motivo de la presentación de mi segundo libro; a conocer muchos de sus amigos escritores (cuando bebe me llama desde Lima para presentármelos por celular); a que me presente en la Feria del Libro Ricardo Palma, en la revuelta Lima; a que me hable de aquella fabulosa tierra, Cañaveral, donde pasó una infancia feliz y que ahora añora, como se añora a las lejanas cosas que más queremos; a que me confíe sus tristezas y alegrías, como esa buena noticia de que este año (¡por fin!) se casa.
Pero lo que me sorprende es esa capacidad para crear versos, como quien lanza besos volados a hembras imaginarias. Harold convierte en poesía hasta el más burdo de los palabreos callejeros. La poesía no lo suelta ni cuando tiene que hacer paréntesis a su ajetreada vida para prepararle parrilladas a Mary, su flamante y guapísima novia. Es decir, es un mortal que suda poesía.
Mañana viene para presentarnos uno de sus más caros sueños que anduvo rondando en su cabeza desde cuando era universitario: la revista política y cultural CONTRAPODER, que será lanzada al Perú en la Casa de la Emancipación, testigo de grandes hechos como éste. Después de un tiempo lo veré nuevamente y estoy seguro que nos lanzará unos cuantos versos y su buena poesía se alojará en los agitados, desconsolados, sufrientes y esperanzados corazones de sus amigos. Bienvenido, Harold, a esta ciudad que te acoge a través de nosotros, tus francos amigos.
.
Diario CORREO. Columna “ESTA BOCA ES MÍA”. (Trujillo, 05/02/10)

1/13/2010

LA ESCUELITA DEL CABALLO

Hace pocos días se divulgó la noticia de la destrucción a nuestra Huaca Arco Iris, por parte de unos muchachos. Inmediatamente nuestro adorado Presidente, don Alan García, se indignó y demandó la mayor sanción posible. (Así demandara la mayor sanción para los corruptos).
Esta situación es pan de cada día, sólo que esta vez los jovenzuelos dejaron un testimonio visual de su fechoría. Lo que pasa es que no hay interés estatal para preservar nuestros vestigios históricos. Por ejemplo, no se hace nada para contrarrestar la acción de los odiados huaqueros. O no se sancionó ejemplarmente a la compañía cervecera que rompió parte del Intihuatana. Sin ir muy lejos, en la jurisdicción de Laredo, el Proyecto Chavimochic ha destruido restos arqueológicos en la Quebrada Santo Domingo. ¿Sanciones? No se oye padre.
El obeso presidente de la República señaló que sobre los adolescentes que cometen delitos, desde los 14 años, debe caer todo el peso de la ley. Opinó que la conducta de los escolares demuestra una falta de educación cívica y familiar. Vamos a darle la razón a nuestro Presidente respecto a esto último. Para tal situación yo planteo una escuela de civismo puro y buenas costumbres. Sugiero como profesores a personalidades pulcras e intachables, para que trasformen la vida y el pensamiento de estos mozalbetes. La plana docente es la siguiente:
- Alan García: enseñará a no mentir, a cumplir todas las promesas. Dará cátedra sobre fidelidad conyugal. Asimismo planteará que todos los delincuentes (no importa si son ex dueños de canales de televisión) deben pagar sus delitos y no burlarse de la ley. Y en sus horas libres dirigirá un taller de danzas, por su memorable baile de gorila estreñido.
- Luis Alva Castro: enseñará que no se debe disponer del dinero ajeno como si uno fuera el dueño. Asimismo hará un taller de honestidad en las compras, desde una aguja hasta un patrullero.
- Rafael Rey: tendrá a cargo un curso de religión. En él instruirá que Jesús con su frase “amaos los unos a los otros” prohibió peleas, odios, desprecio a los pobres, encubrimiento a asesinos, armamentismo, etc.
- Alberto Fujimori: como sale a la hora que quiere de su hotel-cárcel, se le dará permiso para demostrar sus dotes magisteriales. Dará lección de respeto a la ley, incidiendo en que no se debe robar millones al Estado, que no se debe matar a nadie, que no debe torturar a las esposas, que los hijos deben educarse con el dinero de sus padres y no con dinero de todos los peruanos.
- Martha Hildebrandt: dará un curso de profundo amor por el Perú, respetando sus lenguas ancestrales, como el quechua, el aymara, etc., así se hablen en el inmaculado Congreso de la República. Asimismo educará a los jóvenes a cumplir con sus responsabilidades, no durmiéndose en el trabajo, los estudios, etc.
Si con esta tremenda plana docente, los futuros ciudadanos no mejoran sus actitudes y no adquieren sólidos valores, entonces estamos perdidos. En ese caso recurriremos a nuestros íntegros congresistas para que enseñen con el ejemplo.
.

Diario CORREO. Columna “ESTA BOCA ES MÍA”. (Trujillo, 13/01/10)

1/07/2010

PERSIGNÁNDOSE PARA PECAR

Es uno de los politiqueros más comodines de la historia del Perú. La sola pronunciación de su nombre genera repulsión entre millones de ciudadanos pensantes y admiración entre los acusados de violar derechos humanos. Tan polémica es su estela, que su compañero de ruta, Mario Vargas Llosa, lo llamó “politicastro” y el otro Varguitas (Álvaro) lo acaba de llamar “picapleitos”.
Antes era un crítico altisonante de Alan García, pero en la segunda vuelta del 2006, ante la inutilidad de su “cargo consuelo” como parlamentario andino (de andino no tiene nada) salió en los medios anunciando que el Alan que él tanto había criticado ahora era un Alan maduro y honesto. Los inteligentes al toque pensaron “Alan ya le ofreció un Ministerio a este zamarro”. Su constante política ha sido estar al lado del poder, desde acérrimo defensor fujimorista hasta su nombramiento como ministro de defensa del actual gobierno aprista.
Es muy religioso (casto y solterón) y pertenece al Opus Dei, que unos llaman “una secta tenebrosa dentro de la iglesia católica”. Tan religioso y católico que apoya la compra de armas, mientras su jefe miente con esa cantaleta del “No al armamentismo”. De esta manera deja en claro que en política los preceptos religiosos se mandan al diablo. Jesús ya lo hubiera latigueado.
Siempre está en el ojo de la tormenta cuando de derechos humanos de campesinos, estudiantes y pobres se trata. Seguramente tiene muy en claro la prédica de su hermano mayor, el Cardenal Cipriani, quien sostiene muy orondo que “los derechos humanos son una cojudez”. Por eso votó a favor de la amnistía a los asesinos, integrantes del Grupo Colina. Por eso se niega a facilitar la identidad de los militares que mataron a 100 campesinos en la base de Putis.
Tanto es su apetito de poder que no dudó en renunciar a su antiguo grupo político para pasarse a las filas del gobierno, estrenando un apetitoso cargo de ministro. Cuando se propaló el mayor acto de corrupción del gobierno, cayó el gabinete que integraba, pero, como tiene una buena estrella, fue nombrado embajador en el extranjero violando las leyes que se lo impedían.
Una de sus últimas hazañas es criticar negativamente al Museo de la Memoria, tan urgente en nuestro desmemoriado país. Quiere que este Museo no sea “injusto con las Fuerzas Armadas como lo fue el informe de la Comisión de la Verdad y Reconciliación”. Anteriormente había dicho que la exposición fotográfica de la CVR sobre la época de terror que vivió el Perú entre 1980 y 2000, dejaban mal paradas a las instituciones castrenses así como a las rondas campesinas. Él sabe que eso no es cierto, pero siempre juega al “miente, miente, que algo queda”. Está claro que no quiere que se recuerde las “acciones” de esos “valerosos” soldados que han perdido todas las guerras con países extranjeros, pero han ganado la guerra al propio Perú, matando, torturando y violando a muchos de sus inocentes hijos, sobre todo mujeres y niños.
¿Su nombre? Perdónenme estimados lectores. No lo puedo pronunciar. Mis manos se niegan a escribir y mis labios a pronunciar tan desagradable nombre. Menos mal que todos ustedes lo conocen. Es el rey de los derechistas comodines.
.
Diario CORREO. Columna “ESTA BOCA ES MÍA”. (Trujillo, 07/01/10)

1/01/2010

UN PRETEXTO PARA BEBER

Continúa la semana de los abrazos, besos y palmadas en el hombro. Y es que a las fiestas navideñas le sigue una más borrascosa (o borrachosa). Me fastidian esos melosos deseos de “feliz año nuevo” (muchas veces expresados por compromiso) porque los años pasan y la situación de nuestro país empeora. Quizá muchos no sientan en carne propia esta realidad, pero sí lo sienten aquellos que no tienen trabajo; o los que lo han perdido; los que tienen bajos sueldos o que más de una década ganan lo mismo, mientras el pan encarece; aquellos, cuyos hijos mueren de hambre o por falta de medicinas; los familiares de los muertos por balas delincuenciales o estatales.
Este año nos deja tres grandes perlas: 1. Alan cada día se hincha más, pero de neoliberalismo y soberbia; 2. El Estado de Derecho y la Democracia son un escudo para los gobernantes y malas palabras en boca de los peruanos de a pie; y 3. Si un pobre protesta contra la miseria y la corrupción, es “terrorista”, si un aprista o fujimorista, roba, mata y corrompe es “perseguido político”. Pruebas al canto:
- Se acentuó y sistematizó la persecución a los líderes de oposición, básicamente de izquierda.
- Congresistas Nacionalistas, por protestar contra de la Ley de la Selva fueron sancionados; Luis Alva Castro usó dinero estatal para financiar un concierto y no le pasa nada.
- Se condenó, por primera vez, al luchador Dante Cruz, por salir a protestar pacíficamente.
- Los maestros fueron vapuleados, insultados, mancillados; para colmo, por un Ministro ignorante.
- Se asesinó a nuestros hermanos nativos y se demostró que los comuneros de Majaz fueron abaleados por la espalda. Su delito: defender nuestra naturaleza y nuestra dignidad.
- La derecha, liderada por el casto Rafael Rey, se opone al Museo de la Memoria, porque quiere olvidar esa mancha de sangre en la conciencia.
- Nuestro pulcro Poder Judicial, absolvió al empleado "fantasma" Juan Cuadros, en un intento por salvar a la aprista Tula Benites e intentó mandar a su casita a Rómulo León.
- Alan indultó al mafioso José Enrique Crousillat por cuestiones humanitarias. Pobre ancianito, ahora levantará pesas en una playa exclusiva, disfrutando los millones que le regaló Montesinos.
- Alberto Fujimori fue condenado pero vive a cuerpo de Rey, violando las elementales medidas de seguridad y, encima, cogobernando con “el mimado de los gringos”.
- Todo esto matizado con las más pintorescas cortinas de humo.
De no haber sido porque este año: Seguí desempeñándome como profesor; publiqué mi segundo libro, cuya 2da. edición sale en febrero; el segundo libro de mi pata César Olivares, recientemente publicado está casi agotado; mi amigo Omar Aliaga, por fin está escribiendo su esperada novela; la Feria del Libro que organizamos en mi tierra, Bernal fue un éxito; Poesía de Miércoles, conjunto de recitales organizado por INFOLECTURA es un lleno total... este año hubiera sido un desastre. Con Alan en el poder el otro año seguirá siendo el mismo.
Si me dijeran Feliz Año, y estos deseos estuvieran acompañados de un compromiso conjunto para luchar contra la putrefacción reinante, otro sería el cantar. El resto es sólo un pretexto para beber.

Diario CORREO. Columna “ESTA BOCA ES MÍA”. (Trujillo, 30/12/09)

12/24/2009

LA NAVIDAD DE AMBROSIO

Ayer, ese señor blanquiñoso y con la cara poblada de manchas volvió, después de mucho tiempo, al barrio. Llegó en una camioneta llena de regalitos para los niños. Al pasar frente a mi choza me lanzó una sonrisa y me dijo ¡Feliz Navidad! Lo quedé mirando y no supe si sonreír o llorar. Mejor me metí a casa, agarré mi viejo libro de Heraud y me lancé a la calle para ver pasar las horas y alejarme fugazmente de mi propia miseria. Feliz navidad, feliz navidad, todos lo repiten como parte del festín donde no están invitados los pobres del mundo. Pobres que, como yo, jamás han sonreído frente a una cena navideña. ¿Y por qué? Porque las navidades del Jesús humilde han desaparecido para dar paso a las navidades de ese viejo gordo, hijo de la Coca-Cola, al que llaman Papá Noel. Este amado y odiado personaje que carga costales de regalos que salen de las tiendas de los ricos y que nuestros hijos miran detrás de los escaparates, suspirando y dejando huir una lágrima, porque saben que nunca los tendrán en sus manos.
¿Por qué la navidad se aleja cada año de nosotros los desposeídos? ¿O es que acaso las navidades se inventaron para reafirmar que en el reino terrenal son bienaventurados los pocos y desgraciados los muchos? Me dirás que en Navidad se despierta el espíritu solidario. No estoy muy convencido. Unos cuantos hijos de los pobres reciben, por este tiempo, un poco de chocolate, un bizcocho y un triste juguetito, de las manos de aquellos que quieren enjuagar sus culpas, de aquellos que explotan, excluyen, desprecian un año entero y limpian sus conciencias en un santiamén. Hay excepciones, claro. Muy pocas, muy pocas.
Los que nos damos cuenta de la realidad ya no sentimos mucho dolor, es que la cosa ya la tenemos clara porque, aunque no me creas, Gordo, yo sí he estudiado. Estuve estudiando dos ciclos de Educación en La Normal, pero tuve que retirarme pues el hambre se paseaba por mi sala. Quizá por eso mi padre me llamó Ambrosio.
Cómo me gustaría que dejen de hacer de la navidad un día comercial. Quizá ese día los ricos dejarían de celebrarla. Cómo quisiera que las navidades retomen su verdadero espíritu y que las mineras, los políticos, las empresas, sepan que el hambre de los niños de los pueblos jóvenes no solo llega en Navidad. Me gustaría que en los intercambios de regalos se obsequien libros para hacer un mundo más humano. Me gustaría tener una Navidad sin políticos ladrones, de esos cuyos hijos nunca formarán una inmensa cola para recibir las migajas de diciembre. Cómo quisiera tener un fajito de billetes para ver a mi hijo montado en su soñada bicicleta, con los cabellos alborotados, sonriéndole al mundo.
Por eso prefiero estar acá, en Poesía de miércoles, porque sólo Heraud y la poesía me han salvado la vida. Mientras tanto dame el vaso o como dicen en mi tierra “suelta el anda que todos somos devotos”.
.
Diario CORREO. Columna “ESTA BOCA ES MÍA”. (Trujillo, 23/12/09)

12/16/2009

QUE NO SEA "PAN CON LIBERTAD"

Duele vivir en estos tiempos en las que un Presidente de la República se da el lujo de indultar a un delincuente como José Enrique Crousillat, por “razones humanitarias”, pero mantiene en celdas antihumanas a presos políticos; en estos tiempos en las que un Presidente del Congreso “apoya” conciertos con dinero de todos los peruanos y después, creyéndonos idiotas, dice que había solicitado que ese dinero se lo descuenten de su alicaído sueldo, encima en una carta no formal. Pero más duele que los peruanos nos callemos. En otros países (Ecuador para no ir muy lejos) hace rato hubieran botado a patadas a estos sinvergüenzas. En países como el nuestro los delincuentes, disfrazados de políticos, existen porque el pueblo se los permite.
Duele vivir en un Perú donde todavía hay gente que quiere la vuelta de un delincuente como Fujimori, reencarnado en aquella gordita que prefirió el sucio dinero de su padre, antes que el amor de su madre. Duele que en las encuestas aparezca esta cómplice de la más putrefacta gestión estatal de los últimos tiempos; una señora que, junto a sus hermanos, estudió en Universidades Norteamericanas “con el pobre sueldito de su padre”.
Pero, como no hay mal que dure cien años, todavía, tercos como somos, nos queda la esperanza de salvarnos de la ignominia. Esto se ve reflejado en la aparición de líderes natos que desde las olvidadas regiones del Perú se están alzando con la frente y el puño en alto para luchar contra este sistema hambreador.
Esta semana llega, a nuestro Trujillo, un curita cajamarquino que le paró los machos a las odiadas, inhumanas y contaminantes mineras. Nos referimos al padre Marco Arana, quien vendrá para exponer sus planteamientos de gobierno, como la no prescrición de los delitos de corrupción, defensa de los derechos humanos y defensa del medio ambiente. Tres temas urgentes e inevitables si es que queremos retomar el curso de la historia.
Iremos a escuchar a este líder que se las ha jugado por los pobres, desde su vocación sacerdotal, y por ello odiado por el Cardenal Cipriani. Iremos a ver que tan sólidas son sus ideas o son solo parte de la campaña. Espero de todo corazón que no sea así, porque de ser sólido y contundente lo que pregona estamos ante un personaje que le abre una esperanza a este Perú condenado a los Alan, las Lourdes, los Castañedas y las Keikos, todos peones de la derecha más inmoral.
Para ser sincero a mí me gustaría ver al curita Arana más tirado al campo de la izquierda, porque en estos tiempos ya no estamos para medias tintas o coqueteos de quinceañera. O se está contra el sistema o se está a favor de él. O se es socialista o se es capitalista. El resto es puro floro.
Esperamos entonces que esta “Tierra y Libertad” sea verdadera y no como la famosa frase “Pan con libertad”, que sirvió para incendiar a las masas y luego tomar cafecito con los yanquis; para plantear la revolución y luego negociar eternamente con la derecha.

Diario CORREO. Columna “ESTA BOCA ES MÍA”. (Trujillo, 16/12/09)

12/02/2009

POESÍA DE MIÉRCOLES

“Hay que estar loco para organizar cojudeces”. Así me contestó un dilecto amigo a quien lo invité a participar en el recital poético.
Triste es el panorama de la poesía en estos tiempos del Messenger. ¿Cuándo se jodió la poesía? Algunos sostienen que siempre estuvo reservada para un puñado de almas sensibles y superiores. Yo creo que antes se leía más poesía. Basta con mirar a nuestro alrededor y constatar que estamos más pendientes del último celular lanzado al mercado que en leer un buen libro de poesía. En las librerías la poesía se estaciona en un rincón donde, con todo el recato del mundo, espera a ese amante que la llevará a hacerla suya. Lo malo es que el amante llega cada veinte lunas.
Siempre he lanzado la bendita pregunta a algunos amigos con quienes compartimos el aprecio por la poesía y las respuestas son variopintas: Ricardo Ayllón, por ejemplo, antes que dar respuestas lanza más preguntas, como ¿En el ánimo de mostrarse modernos e innovadores, los poetas escriben cada vez más enrevesado y han espantado al lector común? ¿Es el lector quien se interesa cada vez menos en renovar sus inquietudes temáticas y estilísticas? Sostiene, el imberbe ornitorrinco, que la respuesta la debemos hallar, en conjunto, en una mesa concertadora, “desayunados todos al borde de una mañana eterna”. Para Alejandro Benavides, la culpa no es de los lectores sino de los poetas, que cada día escriben temas intrascendentes e incoherentes. (Alejo nos quiere decir que algunos poetas empiezan hablando de la muerte y terminan filosofando sobre el sabor del petróleo). Otros sostienen que es responsabilidad de las editoriales trasnacionales quienes no quieren editar poesía y saturan “el mercado” con libros desechables en pos del dinero.
Lo cierto es que nos preocupa esta situación. La poesía es esa búsqueda de la belleza a través de las palabras, algo imprescindible en el hombre para humanizarlo y alejarlo de la banalidad propia de estos tiempos donde se promueven criterios estéticos vacíos.
Trujillo no cuenta con una actividad sostenida que promueva y tienda puentes entre líridas y lectores, lo que ha traído como consecuencia que el arte de Píndaro esté cada vez más desterrado de nuestro diario acontecer. Es por eso que INFOLECTURA (infolecperu.blogspot.com) lanza POESÍA DE MIÉRCOLES, conjunto de recitales poéticos, donde vates liberteños y de otras partes del Perú nos deleitarán con lo más selecto de sus versos. ¿Quiénes estarán? Alberto Alarcón que llegará con su vestidura de fuego; el arriero Bethoven Medina; Ángel Gavidia y su valija; Luis Eduardo García que llegará dialogando el extravío; Gustavo Benites que carajeará a la lluvia; el diablo David Novoa; el desvestido César Olivares; el marinero Alejandro Benavides; Lukas Vigo que recitará ante su espejo; el historiador del caos Manuel Medina; y otros grandes poetas.
Este evento se llevará a cabo todos los miércoles (desde hoy), a partir de las 7:30 p.m. en el Café-Bar CHASKA. La poesía está de fiesta.

Diario CORREO. Columna “ESTA BOCA ES MÍA”. (Trujillo, 02/12/09)

11/25/2009

MANOTAS

Manotas marcha gallardo exigiendo la homologación de su sueldo con el exorbitante sueldo de los magistrados peruanos. De un tiempo a esta parte se ha vuelto “luchador”. Y es que siente que el gobierno lo maltrata con un sueldo de hambre. Su puño grotesco se alza junto al de sus colegas. Le toca dar vivas por la lucha y siente un escozor que lo hace ruborizar, aunque este rubor no se percibe en su cetrino y feo rostro. Y es que las vivas dicen: ¡Por la dignidad del maestro!... ¿Dignidad? ¿Maestro?, mira a todos lados y siente una vergüenza que jamás había sentido. Siente como si alguien lo estuviera mirando con una sonrisa burlesca.
En medio de las vivas y los puños en alto, recuerda que ingresó a trabajar en la Universidad de su ciudad por favores políticos. En ese entonces era un joven profesor de promedio regular. Su militancia en el partido permitió que los camaradas le den una “manito” a este hombre de manos exageradas. De la noche a la mañana se convirtió en profesor universitario y con el tiempo exigió que se le llame “catedrático”, aunque sus alumnos iban a sus clases más por evitar ser inhabilitados que por la esperanza de aprender algo.
En sus inicios universitarios era considerado un cuadro político de izquierda. Esa izquierda que poco a poco se iba esfumando de su incipiente espíritu burgués. Si decía que era de izquierda era para aprovechar las becas y viajes de placer que ésta le otorgaba. Esperaba el momento preciso para huir de sus filas. Ese momento llegó cuando, aprovechando una escisión del partido, renunció llevándose 34 mil dólares.
Sus clases eran un homenaje a la idiotez y a la mediocridad. Eso sí, era puntual, no hay que negarlo, pero no por sus buenas costumbres, sino para ver llegar a las más bellas estudiantes y exigirles besos en su degenerado rostro, adornado por un hilillo de salivación. Estas damitas eran las que al final del curso resultaban desaprobadas y luego aprobadas previa cita a las 2 p.m. en su vieja y desolada oficina. Era de ver a las damas saliendo con el rostro desencajado y a punto de soltar el vómito. Hubo una alumna de proporcionadas carnes que le hizo creer que era su príncipe azul y de victimario, Manotas pasó a ser víctima, pues la dama lo convirtió en su perrito (con las disculpas al perro) faldero. Era el hazmerreír de sus colegas cuando, con sus setenta años a cuestas, se le veía comprando chocolates, flores, calzonarios (como él los llamaba), aparte de los pollos a la brasa y los trabajos universitarios que tenía que hacerle a la muchacha, mientras ésta se regodeaba con su verdadero marido. Manotas rebozaba de amor y hasta empezó a bañarse dos veces al día. Fue por estos tiempos que, merced a su espíritu corrupto, fue elegido Director del colegio de su Universidad, donde se está llenando los bolsillos con dinero ajeno.
Por eso siente ese escozor cuando ve a su lado a sus ex camaradas, quienes nunca claudicaron, y se burlan al escucharlo gritar ¡dignidad! Piensan que en la sucia boca de Manotas la dignidad se convierte en una mala palabra. Por lo tanto, no merece ganar ni un céntimo.

Diario CORREO. Columna “ESTA BOCA ES MÍA”. (Trujillo, 25/11/09)

LA LITERATURA PERUANA ACTUAL ES MUY PROLÍFICA

ENTREVISTA A MARIO WONG

Luego de diez años de autoexilio francés, nos visitó Mario Wong, escritor nacido en Piura. Acaba de publicar “Su majestad el terror”, (Pasacalle) novela que trata la historia de los actos humanos atravesados por el terror. Haciendo un alto en las visitas que hiciéramos a Moche, la Huaca de la Luna, Huanchaco, cafeterías del centro de Trujillo, etc. conversamos, de todo un poco. He aquí el diálogo que tuvimos con este entrañable amigo.

Mario, acabas de publicar la novela “Su majestad el terror”, antes habías publicado “El testamento de la tormenta”, ¿por qué esa recurrencia al tema de la violencia?
Mi generación fue marcada por la violencia que sufrió el país en los años 80. Mi salida del país obedeció a la situación que se vivía. Y cuando he estado en París, me planteaba escribir, como una manera de dar salidas a esta presencia caótica, que de una u otra forma la vivía subjetivamente. Entonces se me planteaba la cuestión de escribir desde alguien que ha vivido algo y que además está afuera. Eso es lo que me he planteado.

Es decir, en el ámbito de la escritura sobre la violencia en el Perú, tu visión es de dentro y fuera del país.
Precisamente. Como que no hay límites definidos. Uno está fuera, pero como la ha vivido, esa experiencia lo ha marcado y es como si todo lo arrastrara y lo llevase. Se plantea, entonces, una suerte de catarsis; es decir dar vuelco a esto, en el nivel ficcional, porque no se trata de un ensayo ni de un manifiesto político-ideológico, sino de una cuestión que se resuelve ficcionalmente, creativamente.

¿Tú crees que no se debe abordar la violencia ocurrida en el Perú, dando una posición como escritor?
Sí, yo pienso que pueden haber múltiples (y las ha habido) expresiones de novela política, de novela social en determinados períodos, pero en este caso mi planteamiento narrativo se basa en una poética, en una estética, en una manera como yo concibo la novela. No pienso que se trate de contar una historia en los términos tradicionales, estrictos, del género novela, que es un género decimonónico, más allá de los cambios o modernizaciones permanentes que pueda tener o que puede haber tenido. En mi caso, por el mismo material que manejaba, no pensaba que eso sea resumible o se pueda expresar dentro de las normas estrictas del canon literario. Y por eso es que “Su majestad el terror”, en cierto sentido, se ubica como una continuidad de mi anterior novela “El testamento de la tormenta”, pero resuelve ya, con mayor dominio de medios, de recursos, ese problema de dar cuenta de experiencias vividas que tienen que ver con el caos, con la violencia, con el sinsentido, con una serie de bloqueos o de fragmentaciones; entonces este tipo de material no se podía expresar dentro de los términos estrictos del canon, y mi manera de resolverlo ha sido transgrediendo las normas estrictas de esa literatura, de la novela.

¿Cuál crees que es la principal función o la principal tarea que tiene el escritor del siglo XXI?
Yo no sé si función o tarea, porque no estamos en la década del 60, en el período de Jean Paul Sartre, de la literatura en el sentido de finalidades o de compromiso. Creo que fundamentalmente es el rigor en una estética, en una estética narrativa o en una poética narrativa, para dar cuenta de algo que simplemente nos ha pasado y que la queremos resolver dentro de modelos que son un poco pasados. Pienso que si hay una cierta posición o una cierta finalidad en la tarea de escribir, frente a algo que nos ha sobrepasado, esa es encontrar las nuevas formas que logren expresarlo, si se trata de expresión, porque en sí la creación rebasa los límites estrictos del discurso.

¿Qué escritores consideras que hayan expresado mejor esa realidad que hemos vivido en el Perú?
La literatura peruana (y esto podría ser una verdad de perogrullo) es una literatura plural, una literatura múltiple. Creo que hay muchos escritores que han abordado, desde distintas ópticas, todo este terreno, todo este período. No conozco toda la literatura, pero conozco algunos escritores como Dante Castro, Oscar Colchado; o escritores, dentro de una vertiente distinta a la andina, como Alonso Cueto, en “Miradas Peligrosas” (que me pareció una buena novela), o escritores que han tenido otros acercamientos, como Santiago Roncagliolo. Son distintas expresiones, distintos puntos de vista sobre algo que se ha vivido, que nos ha tocado. Estrictamente, no podría determinar cuál es el escritor que más ha logrado calar o expresado todo eso. Pienso que el tiempo manifestará hasta qué punto los lectores recogen o reivindican a tal o cual escritor, como ha sido con otros escritores en otras épocas.

Como ensayista tú estás al tanto de la literatura que está surgiendo. ¿Cómo ves el panorama de la literatura peruana de hoy?
El panorama es sumamente prolífico. Yo vuelvo después de muchos años y veo que hay un estado de ebullición. Después de mi presentación en Lima, que ha sido una presentación que de repente pasó ignorada, llego a Chimbote y veo que hay toda una manifestación literaria que tiene acogida. Más tarde voy a ir al Cusco y voy tener otro panorama. Es un terreno que bulle, es un terreno de muchos jóvenes escritores y me parece de una enorme importancia. Eso que, cuando yo vivía en el Perú, no tenía la importancia que ahora tiene, pienso que obedece a que el país, de una u otra forma, se ha transformado y de repente esa transformación también se da a nivel de las artes, de la literatura específicamente.

Tú vienes después de veinte años al Perú, ¿cómo lo encuentras, cuál es tu visión de peruano que radica afuera?
Lo encuentro cambiado, encuentro que no es el país del cual yo salí, que era un país bloqueado, un país signado por la violencia. En los pocos días que estoy, veo que en este Perú, resultado de situaciones que han vivido por carencia o falla en los mecanismos de comunicación y negociación, los conflictos tienden a asumir condiciones que degeneran extremos y que son objeto de manipulación de uno u otro lado, etc., etc. En todo caso no soy pesimista frente a todas estas situaciones y creo que el país está en una situación distinta y que puede llegar a superar todos estos conflictos que no tienen las mismas características extremas que nos caracterizaron algunas décadas anteriores.

¿Cómo se percibe fuera el panorama político y económico de nuestra patria?
Como muchos peruanos, muchos latinoamericanos, tenemos información, más que todo a través del internet, que permite informarse, pero como nuestras vidas transcurren allá, no es lo que determina nuestras conductas. En el caso mío, fundamentalmente en el aspecto creativo, de alguna u otra forma me encuentro más vinculado a seguir de cerca lo que pasa en el país, pero no desde el punto de vista ideológico y político, sino desde el punto de vista de opciones de vida, de sociedad, que viabilicen al Perú como país. De ese lado es mi interés, el aspecto creativo, y si puede haber un tipo de aporte individual yo lo asumo fundamentalmente a nivel creativo y ese es el terreno en el que me muevo y por eso estoy acá, presentando una novela.

Y consecuentemente tus venidas no serán muy espaciadas en el tiempo. Volverás más seguido al Perú.
Yo creo que si, sobre todo viendo ese terreno bullente de la escritura, de los escritores, de la literatura. Teniendo contacto con jóvenes escritores, gente tan generosa como el escritor Eduardo González Viaña, por decirte, o el escritor chimbotano Braulio Muñoz, uno se da cuenta que hay una situación que permite establecer una comunicación que haga posible que uno esté más presente, no sólo desde el punto de vista intelectual sino con una presencia física, lo que implica volver con más frecuencia al país.

11/19/2009

ROSENDO MAQUI EN TRUJILLO

“Ahí voy Ciro”, me dije el sábado pasado, al dirigirme decididamente a la Casa de la Emancipación, donde el Congreso de la República le rendía homenaje. Abordé un ancho taxi colectivo, acomodé mi voluminosa humanidad (a decir del fámulo Olivares) y, mientras leía el último libro de Gerson Ramírez, suspiraba al recordar al gran Ciro Alegría que alegró y entristeció mi infancia con sus maravillosas historias. Inolvidable Ciro. Y es que “Los perros hambrientos” impactó tanto en mí que decidí llevar siempre conmigo aquel libro de pasta amarilla que me compró mi padre. Lo leí siete veces. En cada leída, un mundo nuevo se abría en mi mente. Reía con las ocurrencias de Simón Robles que bautizó a sus perros como Güeso y Pellejo. Lagrimeaba con el sufrimiento de los indios y los perros (hermanos en la desgracia) y con la trágica muerte del niño Damián. Qué felicidad leer ese final con Simón Robles abrazando a su Wankita que había vuelto con la lluvia buena.
Si hay escritores peruanos que me marcaron y que permitieron que hoy garabatee algunas historias, esos son César Vallejo, José María Arguedas, Manuel Scorza y – cómo no – Ciro Alegría. Ellos son los padres de mi amor por los libros y la literatura.
Rendirle homenaje a Ciro Alegría no es cuestión de poses y discursos almibarados, aprovechando la coyuntura del centenario de su nacimiento. Es asumir que como escritor tuvo un derrotero; esto es, dejar transcurrir por sus vitales libros la voz de los desposeídos, de los indios que hoy siguen ninguneados como en su tiempo. Rendirle homenaje es gritar a todos los vientos del mundo que sus libros no han perdido vigencia, porque los gamonales y explotadores de ayer hoy tienen la papada más hinchada, de tanta soberbia y tanto odio acumulado. Rendirle homenaje es decirle, sin medias tintas, que no se equivocó al renunciar al APRA, porque todo ser humano que se precie de tal (sobre todo los intelectuales) deben alejarse por completo de aquellos que desprecian y odian a todos los Rosendo Maqui del Perú. Rendirle homenaje es hablar con la orgullosa voz de Calixto Garmendia: “El día que el Perú tenga justicia, será grande”.
Por la calle Pizarro, a una cuadra antes de la Casa de la Emancipación – me encontré con Gerson Ramírez (sí, el mismo del libro) y me pareció raro que esté viniendo en sentido contrario, cuando él es amante de todo evento cultural. Me dijo: “seguro va a demorar ese homenaje, mejor me voy a abrazar a mi mujer”. Nos despedimos. Llegué a tan histórico patrimonio cultural, muy orondo me aprestaba a ingresar cuando una mano negra se posó sobre mi pecho: “¿su invitación señor?”. Era la voz de un joven que, lista en mano, chequeaba el ingreso de todos. “¿Cuál invitación?”, pregunté, medio cojudo. “Disculpe señor, pero a este evento sólo ingresan personas invitadas con tarjeta”, fueron sus últimas palabras. Por más que quise alegar que yo era Rosendo Maqui no me permitieron el ingreso. Tuve que volver sobre mis pasos, no sin antes decir: si Ciro viviera, se avergonzaría de este homenaje.

Diario CORREO. Columna “ESTA BOCA ES MÍA”. (Trujillo, 19/11/09)

11/14/2009

EL VIAJE QUE NUNCA TERMINA

Este fin de semana estuvimos viviendo otra de nuestras aventuras ligadas al mundo de los libros. Nos estuvieron visitando grandes figuras de la literatura peruana; hombres de gran talento literario y con buenos premios en sus trajinados espinazos. Nos referimos a Carlos Calderón Fajardo (Puno), Sócrates Zuzunaga (Ayacucho), Carlos Rengifo (Lima), Henry Quintanilla (Ayacucho), Harold Alva (Piura) y Willy del Pozo (Ayacucho). A ellos se sumaron los extraordinarios escritores y poetas Alberto Alarcón (Piura) y Ángel Gavidia (Trujillo).
¿Qué? ¿Qué recién se entera amigo lector? Claro, esta y otras actividades de gran nivel cultural pasan desapercibidas por cuestiones ajenas a la buena voluntad y por la inacción de aquella prensa que le hace ascos a las cuestiones culturales, a pesar de las reiteradas invocaciones para que hagan pública la invitación. Por otra parte, las personas invitadas brillan por su ausencia, unas por desidia, otras por desinterés, otras por celos, otras porque ya se están animalizando y otras porque quieren demostrar que Trujillo no es la tan voceada “Capital de la cultura”.
Lo que me hace sentir feliz es la apertura que están teniendo algunos buenos directivos de los colegios, quienes permitieron que estos hombres de la pluma consagrada tengan un contacto horizontal con los alumnos. Tal es el caso del colegio Max Ludwig Planck que, como inicio de las celebraciones por su séptimo aniversario, organizó una feria de libro, donde los alumnos y alumnas muy contentos dialogaban con escritores a los que ya habían leído, se tomaban fotos con ellos, los pellizcaban para cerciorarse que son de carne y hueso, bromeaban, compraban sus libros, etc. O el caso del colegio La Inmaculada cuyas alumnas tuvieron la oportunidad de escuchar el testimonio de vida literaria del gran Sócrates Zuzunaga y tomarse algunas fotos con él, agradeciéndole por haber escrito la historia del tierno perrito “Takacho, Takachito, Takachín”. O el colegio Corazón de Niño Jesús, de Los Granados (cuyos alumnos leen más libros de los que exige el Plan Lector), que recibió con mucha calidez a Henry Quintanilla con su precioso libro “El maravilloso viaje de Francisco Caoba”, un árbol empeñado en salvar al mundo de la contaminación. O el colegio Mentes Brillantes donde los niños no cabían en sus pequeños cuerpos por la emoción de contar con la presencia de Abril Alonso (Willy del Pozo) y Harold Alva.
Nuestros amigos viajaron con algunos años menos y con promesas de volver a esta tierra de Vallejo. Me quedé con la mirada taciturna de Sócrates Zuzunaga, también con las sublimes notas que arrancaba a su mandolina; con la pasividad de Carlos Rengifo; con la extravagancia de Willy del Pozo; con las locuras de Harold Alva y el buen sentido del humor de Henry Quintanilla. Desde estas líneas el abrazo a todos ellos y continúen por este “Viaje que nunca termina”, como el último libro del gran Carlos Calderón Fajardo.

Diario CORREO. Columna “ESTA BOCA ES MÍA”. (Trujillo, 12/11/09)

10/28/2009

NO MERECE SER PERUANA

Alan García dijo, el domingo, que la empresaria que inventó el robo del pulmón, de una exhibición del cuerpo humano, no merece la nacionalidad peruana y ojalá renunciara a ella. Dijo que el hurto inventado por la empresaria peruana es “gravísimo y malvado”, “esta mujer no parece peruana… cómo es posible, el daño que nos ha hecho salió en todas partes”.
La verdad que hay situaciones que ya causan indignación, sino risa. Una risa diabólica, es cierto; porque reírse de situaciones que le hacen daño a las buenas costumbres es irracional.
Alan García es devoto de los discursos que la platea pueda aplaudir; de los golpes de palabras que al otro día reproduce, sin un ápice de cuestionamiento, aquella prensa arrendada al régimen.
Que la empresaria se equivocó haciendo un escándalo que mancilla el decoro de muchos peruanos, es cierto. Pero que Alan lo diga me parece patético. ¿Quién no sabe que este gobierno también utiliza los escándalos mediáticos para pescar a río revuelto o esconder sus eternas patrañas? Un amigo me dijo: “Alan García debe estar rezando que cada semana muera un estilista o una folklórica”.
Que la empresaria inventó un robo, no está comprobado. Que es lo más probable, sí. Que no merece la nacionalidad peruana. No la merece, Alan, bajo tu lógica bien pensada. Me adhiero a ti. Claro que no la merece, como no la mereces tú que has hecho de la mentira una forma de gobierno. Tú, que en campaña dijiste que ibas a revisar línea por línea el TLC y luego le rogaste, casi de rodillas, a Bush para que lo apruebe. Tú, que prometiste que la Contraloría la iba a elegir la oposición. Tú, que declaraste en forma altisonante que el gas de Camisea sería para los peruanos y hoy has firmado el DS 068-2009 que concretaría la exportación de las escasas reservas del gas de Camisea a México y Chile. Tú, que prometiste luchar contra la corrupción y tu gobierno es una cadena de escándalos, robos y “aceitadas”. ¿O no has tenido en tus filas a un jefe del “Clan del Besito” que recibió miles de dólares de Montesinos; un congresista que robaba luz; una congresista que contrató a un fantasma; una rata que negociaba, ¿a tus espaldas? pozos petroleros; un Premier cuyo hermano es tan suertudo que gana licitaciones del Estado; un militante que afronta unas 200 denuncias por usurpación de terrenos en Jicamarca y, encima, es recibido en el Congreso por tus compañeros? Por lo menos la mencionada señora, sólo ha simulado el robo del riñón. En tu gobierno hay robos que comprometen el hígado de gran parte de los peruanos.
Que el daño que nos ha hecho salió en todas partes. Claro. Como también salió el asesinato de nuestros hermanos nativos; el escándalo de los petroaudios; la persecución a los líderes de la oposición; las sinvergüencerías de tus congresistas; la patada que le diste a un humilde obrero; la infidelidad a tu mujer, etc., etc., etc.
Más bien, ya no levantes polvo, te vayan a quitar la nacionalidad. Te extrañaríamos, Alancito.

Diario CORREO. Columna “ESTA BOCA ES MÍA”. (Trujillo, 28/10/09)

10/21/2009

HISTORIA DE DOS REOS

Uno de ellos irrumpió en el convulsionado escenario político vestido de verde oliva y, junto a un grupo de jóvenes, se propuso cambiar el triste destino de los humildes de su patria. Empuñó las armas y se fue al monte. El otro irrumpió montado en un tractor, prometiendo, también, sacar de la miseria a su pueblo, mientras lucía una sonrisa cínica. Lo iba hacer “por la legal”. El presidente que estaba por dejar Palacio de Gobierno le dio una manito para ganar las elecciones.
El guerrillero de verde oliva secuestraba camiones con gaseosa y pollos y los repartía en los lugares donde la miseria mostraba su furia. El de la sonrisa cínica también repartía alimentos (acompañados de su foto), en las zonas paupérrimas; pero no con afán altruista, sino para asegurar votos. De paso, derramaba químicos en los alimentos para esterilizar a las mujeres sin su consentimiento, pues “la pobreza era producto de los muchos hijos”.
El de verde oliva y su gente secuestraron a varios ricachones, exigiendo como canje dar parte de sus riquezas en alimentos para aquellos que sólo almorzaban cuando había eclipse de sol. El de la sonrisa cínica mandó a secuestrar a nueve estudiantes y un profesor, acusados de amar la poesía y la justicia. (Los asesinaron con un tiro en la cabeza, luego los quemaron y enterraron en un descampado). Mandó a matar a periodistas que criticaban su régimen, a obreros acusados de levantar su voz más allá de las montañas. Su última fechoría fue mandar asesinar a humildes heladeros (y a un niño de 9 años) acusados de ser pobres y rebeldes.
El de verde oliva cayó preso. Se le acusó de terrorista, de atentar contra la democracia, traición a la patria y otros términos draconianos, implementados por el régimen del de la sonrisa cínica. Se le presentó en traje a rayas y se le aplicó cadena perpetua. Tiempo después (¡oh, sorpresa!) también cayó el de la sonrisa cínica. Era la primera vez que un alto funcionario del Estado caía. Se le acusó de genocida, de ladrón, de corrupto. No se le puso esposas y se le aplicó 25 años de pena.
El de verde oliva está en una cárcel tumba. Sólo puede salir media hora al mes a tomar sol (si es que hay). Un familiar (o dos, máximo) lo puede visitar una vez al mes. Y por unos cuántos minutos. Tiene prohibido leer para mitigar su encierro. No le apagan la luz de su celda y tampoco tiene reloj, por lo que su tortura es doble: no sabe si es de día o de noche y en qué año estamos.
Al de la sonrisa cínica, su socio gobernante le mandó a construir un departamento en un cuartel, donde tiene policías prestos a comprarle chocolatitos. Sale de su celda a la hora que quiere y se pasea muy orondo. Su familia, sus ayayeros, sus compinches y otra gente de mal vivir lo abruman con visitas diarias y a cualquier hora. Se dedica a la pintura y a cultivar las rosas que a diario envía a sus geishas. Come delivery porque no es justo que un ladrón de alto vuelo coma de la paila.
El que mantiene este régimen carcelario fue amigo del guerrillero (lavaban platos en París) y enemigo del de la sonrisa cínica. Dice que hace esto porque estamos en un Estado de Derecho.

Diario CORREO. Columna “ESTA BOCA ES MÍA”. (Trujillo, 21/10/09)

10/13/2009

LOS RESPETUOSOS DE LA LEY

Para que no nos quede duda de que estamos en un gobierno igual de nefasto al del reo Fujimori, asistimos a la vergüenza de ver cómo una señorona, que hizo magia al contratar a un duende, esté a punto de volver al parlamento. Los fantasmas están bailando en una pata.
Nuestro eficiente y soberano Poder Judicial, absolvió hace unos días al empleado "fantasma" Juan Carlos Cuadros Noriega, porque, "no está probado que le haya ocasionado perjuicio económico al Congreso ni que haya cobrado su sueldo sin trabajar". Hay tres razones por las que se pudo haber dado este aberrante fallo: O los jueces no viven en el Perú, o tienen problemas mentales, o el Apra quiere salvar a su Tula caza fantasmas. Esto último lo descarto porque el Apra ha demostrado, siempre, que jamás presiona a los jueces para salvar a sus roedores y alimañas. (¿Por qué se ríen, estimados lectores?).
Como lo ha denunciado un diario nacional, todo parece indicar que el regreso de la desaforada legisladora Tula Benites es inminente, por la acción de jueces y fiscales de vinculación aprista. Créanme amigos que esto ya lo esperaba, pues estamos en el Poder Judicial del Perú y encima en tiempos del APRA. Esto jamás pasaría en un Estado decente.
Ante esta situación, salió la cabeza más exagerada del Apra, Luis Gonzales Posada, a decir que ellos serán respetuosos de los fallos del Poder Judicial, porque estamos en un Estado de Derecho. (¿Por qué se ríe otra vez, señor lector? Más respeto). Oiga, don cabezoncillo, si estuviéramos en un Estado de Derecho, el gobierno del necrófilo García, antes de promulgar los Decretos Legislativos de la selva, lesivos a los intereses nacionales, los hubiera consultado a las comunidades selváticas, como lo manda explícitamente el Convenio 169 de la OIT, cuyas disposiciones tienen carácter vinculante para el Estado peruano, porque fue aprobado por el Congreso. Nos hubiéramos ahorrado el espanto de la muerte. Si estuviéramos en un mínimo Estado de Derecho, el gobierno no se hubiera negado a pagar las reparaciones económicas ordenadas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos a favor de los deudos del caso La Cantuta. Si estuviéramos en un Estado de Derecho hace rato hubieran cumplido con la Ley Universitaria N° 23733, aprobada hace más de 20 años, que estipula la homologación de los sueldos de los maestros universitarios con los de los magistrados del Poder Judicial. Si estuviéramos en un Estado de Derecho, Alberto Pizango no estuviera exiliado y perseguido por este gobierno. Si estuviéramos en un Estado de Derecho se cumpliría aquello de “no hay persecución por razón de ideas o creencias” y los dirigentes de izquierda no estarían perseguidos y juzgados como hoy.
Es más, en un Estado de Derecho este régimen no existiría. Muchos de sus actores principales estarían en Piedras Gordas. Igual su socio Fujimori.

Diario CORREO. Columna “ESTA BOCA ES MÍA”. (Trujillo, 14/10/09)

10/08/2009

ENTREVISTA A RICARDO VÍRHUEZ

“EL PADRE HIPÓCRITA Y EL MAESTRO QUE NO LEE, CONTRIBUYEN A LA FALTA DE LECTURA”

Hace poco nos visitó el prolífico escritor, poeta, periodista y editor Ricardo Vírhuez Villafane (Lima, 1956). Su visita la hizo con motivo de la presentación de su novela "El Periodista” y la Revista Peruana de Literatura, de la que es director. En plena Plaza Mayor de Trujillo, disfrutando de una fresca noche, conversamos acerca de la lectura y el Plan Lector.

Ricardo Vírhuez, aparte de ser escritor, tú eres editor. En el proceso de la difusión de tus libros, ¿cuál es el principal problema que afrontas?
En primer lugar, la ausencia de distribuidoras que difundan el libro a nivel nacional; en segundo lugar, que las editoras no cumplen el papel netamente editorial, se contentan con publicar el libro y no les interesa difundirlo. Otros problemas son la ausencia casi total de librerías en el país y el escaso interés de los lectores para ir a la búsqueda o a la caza del libro. Generalmente ocurre lo contrario, hay que ofrecer el libro al lector para que éste se entere. Entonces se produce un círculo vicioso donde no hay encuentros lo suficientemente fértiles para que se produzca una lectura masiva en el país. Finalmente el escaso tiraje. Recordemos que solo mil ejemplares llegan al 0,0003% de la población. Por más que publiquemos mil ejemplares y los vendamos en un día no vamos a llegar a un público mayoritario.

Evidentemente existen varios factores para que el lector no vaya a la caza del libro, ¿cuál crees tú que es el principal factor?
Tiene que ver con los problemas de lectura. En mi opinión, hay tres elementos que contribuyen a la falta de lectura. El primer problema empieza en casa, yo lo llamo el padre hipócrita, es decir aquel padre que quiere que su hijo sea profesional pero no compra libros; asimismo no permite que el hijo o la hija lea cualquier tema de literatura y pone una censura, quiere poner un filtro sobre el tipo de lectura que su hijo debe leer; si hay una palabra obscena o si hay algo erótico, el padre se enoja; yo lo llamo padre hipócrita porque es un padre cuya vida está marcada por la realidad, sin embargo, niega que sus hijos puedan acceder a esa realidad tan contradictoria y tan bullente. El segundo problema es el maestro que no lee. Mayoritariamente tenemos a maestros incapaces de poder recomendar un determinado libro valioso a los niños y cae en las garras de editores que le ofrecen libros bonitos, a buen precio, a cambio de algún porcentaje, a cambio de una agenda o de cualquier beneficio personal, pero no un beneficio a la lectura. Y finalmente, un tercer elemento, es que las empresas editoras no cumplen con su papel que deben cumplir, es decir pagar derechos de autor para que los autores puedan seguir produciendo; difundir los libros que publican y ofrecer un producto de calidad de tal modo que no compitan con los libros piratas sino con las verdaderas buenas ediciones a las que deben acostumbrarnos. Están obligadas a hacer buenas ediciones que es lo que le da sentido al trabajo editorial.

Hace tres años atrás tú te mostrabas incrédulo con la novedosa implementación del Plan Lector. ¿En el corto tiempo de su vigencia, qué evaluación tienes?
El Plan Lector hay que ubicarlo dentro del contexto educativo peruano. En primer lugar el Estado invierte muy poco o casi nada en educación y en cultura. No le interesa invertir. En segundo lugar, el Plan Lector ha sido lanzado como una especie de salvavidas ante el escándalo de tener muchos niños que leen muy pocos libros y que no entienden lo que leen. Sin embargo, creo que a pesar de ser apenas un salvavidas, los maestros, los escritores, podemos aprovechar el Plan Lector para abrir ese inmenso mercado, para la venta de libros, que serían los estudiantes. Pero eso pasa por convencer a los padres de familia que es necesario comprar libros nacionales y libros regionales para sus hijos. Luego, es necesario convencer a los maestros de que deben leer, enterarse de los libros que se publican y, sobre todo, tener la osadía de difundir los propios libros que se van a recomendar a los niños. Recuerda que el Plan Lector plantea como mínimo un libro mensual por alumno y por profesor. Nosotros podríamos aprovechar el Plan Lector que no es otra cosa que una guía para que puedan ejecutarse sistemas de lectura. Yo entiendo que parte de la idea del Plan Lector es que se establezca a un profesor dedicado a la enseñanza del mismo, el Plan Lector como una disciplina. Tendríamos un profesor de literatura, otro encargado de razonamiento verbal y un profesor de Plan Lector. Muchos colegios en Lima ya lo han implementado como un curso que busca específicamente que el alumno logre placer en la lectura. No se le da análisis, no se da ningún tipo de interpretación de texto, simplemente se trata de que el alumno goce, se entretenga y encuentre al libro como un amigo.

Justamente en el tema del Plan Lector siempre surge la interrogante de si se debe, o no, evaluar a los alumnos respecto al libro que leen. ¿Crees tú que debe evaluarse lo que el alumno lee?
Si partimos de la realidad de un maestro que no lee, ¿cómo un maestro que no lee va a evaluar? En el caso de que el maestro leyera, entonces tiene la experiencia suficiente para averiguar si el niño ha leído o no. ¿Qué es lo que necesita evaluarse en Plan Lector?, simplemente la certeza de que el niño ha leído el libro, ya sea que le haya gustado o no le haya gustado. Pero si nosotros llevamos la evaluación al plano de la interpretación y del análisis de los textos, eso es parte de la literatura o parte de otro curso. El curso del Plan Lector es únicamente la comprobación de que el alumno ha leído. Los niños y adolescentes pueden hacer un resumen de su lectura y el profesor se va a dar cuenta claramente si leyeron o no.

Tú eres un convencido de que el Plan Lector también debe servirnos para leer literatura regional. Susténtame la importancia de leer literatura regional en los colegios.
Bueno, en primer lugar hay que entender que las divisiones como literatura regional, peruana, son solo divisiones pedagógicas para poder ubicar los textos, no quiere decir que existan como tal, entonces hablar de literatura regional es hablar de la literatura que se produce y refleja y expresa una realidad o sociedad determinada que la diferencia de otra. No es lo mismo la vida de la sociedad norteña o trujillana con la puneña por ejemplo. Entonces conocer lo nuestro es una forma de desarrollar y asumir nuestra identidad. Por otro lado, se trata de mostrar y difundir la producción intelectual de una región determinada. No hay nada mejor que un niño conozca primero lo que se produce en su región y luego amplíe esas espectativas a nivel nacional, a nivel internacional. Pero hay otra razón adicional que es el hecho de que las grandes editoras trasnacionales venden productos que traen de sus países y lo difunden como parte de la literatura infantil, que puede ser muy buena o no, pero es insólito que un niño lea primero la literatura infantil de España, por ejemplo, y desconozca totalmente la literatura infantil de su región. Y hay que destacar el hecho de que hay muy buena literatura infantil, de repente no está sistematizada, de repente no tiene la suficiente difusión, pero creo que esa es razón suficiente para que el niño por cuestiones de identidad se identifique primero con los productos intelectuales y la literatura de su región.

(31/05/09)

POLÍTICA ENTRE SOTANAS

Ha saltado a la palestra política, la figura del sacerdote Marco Arana, conocido en los predios cajamarquinos por su lucha contra la minería irresponsable, como es la casi totalidad de la minería en el Perú.
Al saber de esta situación, inmediatamente el Cardenal Juan Luis Cipriani soltó, amenazador, lo siguiente: “Un sacerdote no puede revestirse de su autoridad sacerdotal para tener opciones opinables, por ejemplo como el padre Marco Arana. El padre Arana en el momento en que el quiere dar su paso a la política que deje su sacerdocio, pero que no confunda la obligación que asumió como sacerdote, para llevar a la gente a una cosa completamente ajena a su ministerio, a un planteamiento político”. Agárrala con guantes.
Desde esta pequeña tribuna quiero darle la razón al inmaculado Cardenal Cipriani y criticar a la oveja descarriada Arana.
En primer lugar, Padre Arana, usted no le puede decir al Cardenal "No basta hablar sino profesar" o "Que no escupa al cielo porque le puede caer en la cara". Eso no te lo vamos a aceptar, porque el Cardenal Cripiani jamás ha utilizado el púlpito sagrado para hablar de política. Jamás. Él sólo hace recomendaciones y golpes de impacto político a la feligresía (que los medios de derecha reproducen al día siguiente) para venerar todo lo que signifique neoliberalismo y mantenimiento del sistema. Pero no por eso lo vamos a condenar o repetirle “por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano y no ves la viga que está en tu propio ojo”. La prueba de que nunca se mete en política es que jamás le ha enrostrado a Alan García, en las misas Te Deum, la nauseabunda corrupción de su gobierno, la constante violación de los derechos elementales de las personas y su política de gobierno en favor de los ricos y desprecio por los pobres.
Tampoco puede decir, padrecito, “Cipriani siempre critica a las ONG defensoras de los derechos humanos, de temas ambientales y nadie dice nada”. Eso es una calumnia. Cipriani ama los derechos humanos. Él jamás ha dicho que los derechos humanos son una cojudez. Eso lo soñamos los peruanos. Además su delfín Rey jamás ha votado, siendo católico hasta la castidad, por amnistiar a los asesinos del Grupo Colina, y tampoco a criticado el impecable informe de la Comisión de la Verdad sin haberlo leído. Él, que nunca se arrima a los gobiernos de turno, es un hombre piadoso que predica el “amaos los unos a los otros”.
Y por último, el Cardenal jamás ha hecho pasar vergüenza a los católicos, pues nunca, César Hildebrandt, ha dicho: “La prueba de que Dios no existe es Cipriani”. Así que tranquilo curita Arana que el show recién empieza.

Diario CORREO. Columna “ESTA BOCA ES MÍA”. (Trujillo, 07/10/09)

10/04/2009

EL GRAN OSWALDO

Este fin de semana estuve en mi tierra, participando de la I Feria del Libro “Bernal 2009”. Ha sido una experiencia estupenda, que me ha permitido departir momentos de charla amena y amistad plena, con escritores tan entrañables como Oswaldo Reynoso, Dante Castro, Cronwell Jara, Ricardo Vírhuez, Ricardo Ayllón, Alberto Alarcón, Bethoven Medina, César Olivares y otros.
Tuve la oportunidad de entrevistar a Oswaldo Reynoso y he comprobado que la calidad de su pluma va de la mano con su calidad humana. Es un viejo con el alma cada vez más fresca, al que le gusta hablar sin medias tintas y con una honda preocupación por la cultura de su pueblo.
Comparto un fragmento de lo que el autor de “Los inocentes” dijo, bajo el cálido sol piurano:

“Voy a hacer un pequeño resumen de cómo yo creo las obras literarias… Les voy a poner un ejemplo. Ustedes en la mañana se han levantado, han saludado, han tomado su desayuno, luego se han preparado y luego han venido aquí y están sentados escuchando lo que yo les digo. Ha habido una sucesión de actos. Todos esos actos forman parte de la realidad real. Eso que han hecho hoy día nunca más se podrá repetir. Esos actos murieron en cuanto se cumplieron. Nuestra vida está formada por esa sucesión de actos que se dan y que nunca más se volverán a repetir. A esto le damos el nombre de realidad real. ¿Qué es un cuento, qué es una novela? Yo puedo tomar esos hechos reales y expresarlos a través de la palabra, modificando el tiempo. Puedo comenzar un relato hablando de una persona que está sentada aquí y que luego recuerda como vino y después puedo finalizar el relato por el principio de esos actos diciendo en qué momento se levantó. Es decir, en el momento en que yo escribo un relato tomo esos elementos de la realidad real y elaboro otra realidad. Esa realidad es una realidad de ficción. Durante la mañana me he encontrado en la realidad real con tales y tales personas. Pero en el momento de escribir un cuento yo puedo poner otras personas. Entonces a base a los datos de la realidad real yo estoy construyendo una realidad de ficción. Esta realidad de ficción la expreso a través de la palabra. Por eso es que escribo un cuento o una novela. Entonces no hay que confundir la realidad real con la realidad de ficción. Todo lo que nosotros hacemos, un cuento, una novela, es una realidad de ficción.

¿Y para qué sirve si es algo que a mí se me ocurrió inventar? Sirve, en primer lugar, porque el escritor o el narrador trata de embellecer esos actos a través de la palabra. Y en segundo lugar, a través de esos hechos de ficción podemos comprender esa realidad real. Es como si el cuento fuera un faro que ilumina la realidad real o una lupa que nos hace ver el fondo de esa realidad, y el ver el fondo de esa realidad nos lleva a comprender mejor nuestra situación social, por qué vivimos acá en el Perú y qué es lo que tenemos que hacer”.

Diario CORREO. Columna “ESTA BOCA ES MÍA”. (Trujillo, 30/09/09)

9/23/2009

BUSCANDO MALAS PALABRAS

En una entrevista que le hiciera a mi amigo, el escritor Ricardo Vìrhuez, respecto al Plan Lector, me manifestó que, para él, los problemas empiezan en casa, con lo que él llama “el padre hipócrita”; es decir aquel padre que quiere que su hijo sea profesional pero no compra libros; asimismo no permite que el hijo o la hija lea cualquier tema de literatura y pone una censura si hay una palabra obscena o algo erótico.
Esta es una realidad que la observamos a diario los maestros. ¿Cuántas veces no hemos recibido a una madre de familia indignada, y a punto de abofetear al maestro o maestra que recomendó un libro que entre sus docientas páginas alojaba a un inofensivo “carajo”? O como le pasó a un amigo profesor, cuyo “audacia” casi le cuesta la pérdida de su contrato en un colegio privado, al comentar la lectura de “Memoria de mis putas tristes”, del gran Gabo, y que en un programa radial de mala muerte, el locutor se desgañitaba preguntando “¿cómo este adefesio de profesor va a hablar de esa obscenidad a los muchachos?”. Era obvio que este mal hombre no había leído ni una línea del mencionado libro.
No es que estemos de acuerdo con que nuestros niños y jóvenes lean textos plagados de palabras ofensivas e hirientes, sino evitar negarles una realidad que está a la vuelta de la esquina. Imaginemos que un niño nunca haya leído respecto a la delincuencia que opera en nuestras calles (y sus respectivos códigos), va a tener una visión distorsionada de la realidad. Cuando tenga que afrontarla no estará preparado y será presa fácil de sus consecuencias. Es más, pegamos el grito al cielo por estas cosas, pero sí llevamos a casa “El popular”, “El Chino”, etc., que son monumentos a la lujuria, a la línea roja de nuestra sociedad y al mal gusto.
El mismo Vírhuez, en otra oportunidad me decía: los padres y algunos directores de colegios, andan preocupados porque los libros de los jóvenes estén limpios de alguna “mala palabra” (como se les llama) pero no dicen nada cuando un niño lee “Caperucita Roja” y se observa el desquiciamiento, el acto sangriento del lobo devorándose a la abuelita, la bestial muerte (a hachazos) del lobo. O cuando leen “Hansel y Gretell”, que desarrolla la fuerte escena de unos indefensos niños abandonados a su suerte por sus propios y desalmados padres.
Mucha razón hay en estos argumentos (no porque Vìrhuez lo diga). Los padres deben entender que sus hijos están viviendo en una realidad tan agitada, y muchas veces las lecturas nos sirven para mirar esa realidad y combatirla. Justamente ahí entra la mano del maestro y el padre de familia, quienes deben leer lo que los niños y jóvenes para orientarlos. Si quieren ir más allá, entonces sean consecuentes y hagan una campaña masiva para prohibir los diarios chicha que todos los días sus hijos leen en las esquinas.

Diario CORREO. Columna “ESTA BOCA ES MÍA”. (Trujillo, 23/09/09)

9/09/2009

MENTES BRILLANTES, PINTANDO

La educación integral está en boca de todos. Los colegios la usan en su marketing y la han convertido en un cliché. Pero son pocos los colegios que verdaderamente la ponen en práctica.
¿Qué alumnos queremos formar, qué valores queremos inculcarles, a dónde y cómo orientar el proceso educativo?, son algunas de las preguntas que suponen una responsable reflexión acerca de la tarea de la escuela.
La Educación Integral basada en un humanismo armónico pretende desarrollar todo lo que perfeccione al ser humano. De ahí que muchas veces es más importante que un estudiante egrese de las aulas siendo capaz de conducir su vida con coherencia y responsabilidad, antes que tenga elevadas notas pero no sepa resolver problemas con autonomía.
Particularmente me siento feliz cuando veo, a mis alumnos o alumnas, disfrutando de un libro, leyéndome un poema de su autoría, pintando un paisaje, viviendo con pasión un deporte, ejecutando con maestría un instrumento musical, discutiendo sobre los grandes problemas del país, proponiendo alternativas para resolverlos. Es decir, haciendo cosas que, por mucho tiempo, fueron consideradas de poca valía por la educación formal y memorística. Creo que la clave de la educación está en construir la felicidad de los niños y jóvenes.
Hace poco estuve en la Casa de la Emancipación, participando de la inauguración de una muestra de pintura, cuyos autores fueron mis alumnos, del nivel secundario, del colegio Mentes Brillantes. Era curioso y gratificante ver a estos muchachos y muchachas, quienes enfundados en trajes de gala, mostraban hermosas pinturas donde podíamos solazarnos con paisajes, escenas de la vida cotidiana, figuras abstractas, etc. Soy testigo del entusiasmo de ellos y ellas, quienes con pasión dejaban toda su expresividad en el lienzo para luego, orgullosos, mostrar sus avances.
Este tipo de actividades demuestran que la escuela sí puede aportar al perfeccionamiento del ser humano. Todos sabemos que, a través de la pintura los niños descubren un mundo lleno de colores, formas, trazos y de imaginación. La pintura dice lo que no se consigue decir con palabras. Simboliza sentimientos, pasiones y experiencias. Estimula la comunicación y la creatividad. Sensibiliza y aumenta la capacidad de concentración y expresión de los niños. Con la pintura se disminuye la ansiedad y desintoxica el alma. A través de un pincel y de un poco de pintura, los niños expresan sus inquietudes y sus emociones, se tranquilizan y serenan, al mismo tiempo que desarrollan sus gustos.
Que un niño o adulto se conmueva apreciando una obra de arte vale más que la libreta de un insensible, atiborrado de buenas notas. He ahí un aporte de la educación integral.

Diario CORREO. Columna “ESTA BOCA ES MÍA”. (Trujillo, 09/09/09)